El archivo se sostiene con preguntas bien planteadas y con correcciones que no se esconden. Si vas a escribirnos, cuéntanos de dónde viene la duda, qué fuente has consultado y qué has intentado antes. Con ese contexto, la respuesta puede acabar siendo una ficha, una cronología o una entrada de glosario.
Las consultas recibidas fuera de ese tramo se revisan al día hábil siguiente. No hay respuestas automáticas ni compromiso de publicación.
El archivo no tiene vitrina ni horario de oficina, pero sí una dirección física donde se recogen las notas impresas, las fichas corregidas a mano y las cronologías que luego se transcriben al archivo digital. Si vienes a dejar material o a revisar una entrada en papel, conviene avisar antes por correo.
No hace falta que la duda sea brillante, solo que esté bien acotada. Cuéntanos de dónde viene, qué fuente has consultado y qué has intentado antes de escribirnos. Si la pregunta pide contexto, la respuesta puede acabar como ficha temática, entrada de cronología o término de glosario.
Respondemos por orden de llegada. Algunas preguntas se quedan fuera del archivo: lo especulativo, lo comercial y lo que no encaja con el propósito documental. Las correcciones aceptadas se muestran siempre de forma visible en la entrada correspondiente.